Sin el milenario cultivo de la vid, muchos restaurantes recomendados en Álava se quedarían huérfanos de un gran producto: el vino. La denominada Rioja Alavesa es bien conocida dentro y fuera de nuestras fronteras por sus caldos. A lo largo de esta entrada la historia del vino, será la protagonista.

Junto a la cerveza, el vino es una de las bebidas alcohólicas más antiguas. La arqueología ha permitido encontrar restos de su producción en la actual Georgia e Irán hacia el 8000 a. C. La uva original, vitis vinifera sylvestris, se habría plantado en esas tierras para, en la Edad del Bronce, extenderse por los pueblos del Creciente Fértil.

Sin embargo, hablar de vino es lo mismo que hablar de Grecia y Roma, sin la expansión de esta última los restaurantes recomendados en Álava no gozarían de vino alguno. Apreciados por su capacidad embriagadora y afrodisiaca, en estos tiempos lejanos, los vinos eran tan fuertes que solían rebajarse con agua. Tan importante fue el fruto de la vid, que ambas civilizaciones le dieron un dios: Dionisio para los griegos, Baco para los romanos.

Con la caída del Imperio romano, Europa se quedó con las semillas de los países modernos y cientos de cultivos de vid al ser este uno de los tres principales alimentos romanos junto al aceite y el cereal. Monasterios y reyes monopolizan la producción y surgen las barricas de madera junto a las bodegas donde dejarlas reposar.

La Edad Moderna lleva el vino a las tierras del Nuevo Mundo y surgen caldos clásicos como el Dom Perignon. En estos momentos gana enorme popularidad entre la población gracias a las mejoras en la producción, que no dejan de sucederse hasta nuestros días.

Tratar del vino llenaría entradas y entradas, por ello desde El Refor te invitamos a que pruebes nuestra carta y vinos. La calidad es nuestro objetivo. Contáctanos.